martes, 12 de agosto de 2008

PEKIN "POTENKIM": “Tras la imagen de modernidad se esconden barrios con pisos de diez metros cuadrados

“Tras la imagen de modernidad se esconden barrios con pisos de diez metros cuadrados
Todo comenzó hará unos dos años. Las viejas casas tradicionales que flanqueaban el primer anillo de circunvalación de Pekín, en las cercanías del Templo del Lama, empezaron a ser "renovadas" -término utilizado a menudo por el Gobierno chino para la palabra "demolidas"- para dejar paso a un parque y una hilera de elegantes restaurantes y tiendas de té. Los Juegos Olímpicos se acercaban, y llegó el efecto 'pueblo Potemkin', nombre con el que son conocidos los supuestos pueblos falsos que el militar ruso levantó para impresionar a la emperatriz Catalina la Grande.El grupo de restaurantes, en los que aún huele a pintura fresca, incluye el local de capital taiwanés Han Cha Yuan, una sucesión de patios y salas de decoración barroca imperial. "Para comer en esta zona, es necesario reservar", decía ayer una camarera junto a un cenador de gruesos pilares de madera y visillos coloridos. "El precio del menú es 800 yuanes [78 euros] por persona". En el exterior, junto a la autopista, una pareja de chinos se hacía fotos ante una reproducción hecha con hiedra de un tramo de la Gran Muralla y una escultura de ciclistas. A determinadas horas, una niebla artificial flota sobre sus laderas verdes.
Muchos de los coches que van y vienen a la zona olímpica o el centro de prensa internacional pasan por el segundo anillo. Y desde los vehículos se ven perfectamente el parque verde, el Templo del Lama rojo y dorado, y los ladrillos y tejas de los restaurantes, de un delicado gris mate. Pero a sólo unos metros, oculta a espaldas de esta primera línea de edificios, la situación es muy distinta. Basta atravesar un dintel en la estrecha calle pintada recientemente y aparece otro Pekín. Ese que no verá la inmensa mayoría de los miles de deportistas, técnicos, organizadores, funcionarios deportivos y turistas que visitarán la capital durante los Juegos.
"Aquí dormimos, mi hijo, de nueve años, y yo", dice Yan Yan, de 34 años, sentada en el borde de una cama. Una mesa, un armario con un espejo, y una televisión completan la vivienda de 10 metros cuadrados, que se abre a un pequeño patio cochambroso. Por el habitáculo, paga al mes lo mismo que cuesta el menú en el restaurante taiwanés. Yan Yan comparte cocina, situada en otro cuartucho, con los vecinos, y cuando necesita ir al servicio, tiene que utilizar uno público en la calle. Nada de ducha.
El Pekín que están viendo los visitantes y los telespectadores durante los Juegos no es el Pekín real. Es un Pekín peinado con permanente, en el que los atascos habituales han dejado de ser habituales porque han sido retirados un millón y medio de coches, en el que el polvo en el aire ha disminuido drásticamente porque todas las obras han sido paralizadas, en el que decenas de miles de obreros inmigrantes han sido obligados a volver a sus pueblos, en el que faltan miles de residentes extranjeros porque las autoridades han restringido los visados, en el que el Gobierno ha dicho a sus ciudadanos cómo hablar con los extranjeros y qué contestar a los periodistas, en el que han sido silenciadas aún más las voces disidentes, en el que los taxistas han sido obligados a vestir camisa amarilla, pantalón azul, e incluso corbata, algo que ni siquiera hacen muchos empresarios chinos.
Todo para mejorar la vida de la población, pero también para dar una imagen de modernidad y limpieza, que recuerda a una práctica del sector de la distribución llamada facing en inglés, cuyo objetivo es crear la impresión de que una tienda está perfectamente ordenada, aunque pueda no estarlo, para lo cual se colocan todos los productos de una estantería en el frente. Especialmente importante es la zona de las cajas registradoras.
Desde que logró los Juegos, en 2001, Pekín ha construido nuevas líneas de metro, excelentes estadios deportivos, un espectacular aeropuerto, una gran ópera, y modernos rascacielos. Las obras que no han sido finalizadas o los inmuebles que puedan dar mala impresión han sido ocultados tras vallas publicitarias gigantescas, con el eslogan olímpico Un mundo, un sueño. Todas las ciudades que celebran unos Juegos pretenden con ellos lograr proyección y ganar dinero a la larga. Para Pekín, son, además, una forma de sancionar el papel de China como potencial mundial.
El marido de Yan Yan está en la cárcel. Y ella no trabaja porque tiene que cuidar a su hijo, que nunca ha ido al colegio. Las escuelas se niegan a admitirle porque no tiene permiso de residencia de Pekín, debido a que cuando nació sus padres no estaban casados. "Para dárselo, las autoridades nos exigen que paguemos 20.000 yuanes [unos 1.940 euros]", dice Yan. El alquiler de la habitación lo pagan los abuelos paternos.
Estadios deslumbrantes o los restaurantes de lujo situados a dos pasos de su habitación significan poco para esta mujer. "El Gobierno ha renovado los edificios de fuera para que los extranjeros los vean bonitos. Pero le da igual los de dentro. En China, siempre es así".

lunes, 11 de agosto de 2008

LUCHA DE CLASES EN LA EUROPA DEL ESTE (1920 - 1970)


Submitted by RevistaInternacional on Agosto 8, 2008 - 4:54pm.

La necesidad de la internacionalización de las luchas
De 1920 a 1945: Revolución y contra-revolución
No es por casualidad que la contrarrevolución desencadenada contra los levantamientos obreros después de la Primera Guerra Mundial y que mantuvo su siniestra opresión hasta finales de los 60, tomase su forma más viciosa precisamente en los países en los que la resistencia proletaria había sido más fuerte: en Rusia, Alemania, Bulgaria, Polonia y todos los países fronterizos desde Finlandia a Yugoslavia. Los obreros que vivían entre el Ural y el Rhin fueron los primeros y los más firmes en la revuelta contra la masacre imperialista del 14-18 y contra los sufrimientos cada vez más fuertes para su clase, debido a un capitalismo históricamente en decadencia. Por ello se convirtieron en el objetivo principal de una burguesía mundial momentáneamente unida contra un enemigo común. La burguesía de los países del Oeste victoriosos armó y reforzó a los gobiernos y los grupos armados tanto más cuanto más violentamente atacaban a los obreros. Incluso enviaron sus propios ejércitos para intentar ocupar la URSS, los Balcanes, el Rhur, etc... peleándose entre ellos por el botín, pero siempre unidos contra la resistencia proletaria.
Ya en 1919, después de la caída de la República de los Soviets, el terror blanco campará a sus anchas abiertamente en Hungría. De Budapest en 1919 a Sofía o Cracovia en 1923, todos los levantamientos revolucionarios fueron masacrados y los jóvenes partidos comunistas dramáticamente debilitados, a menudo al límite de la exterminación física. Este fue por ejemplo el caso de Yugoslavia, donde centenas y millares de militantes comunistas fueron asesinados o encarcelados.
LA CONTRARREVOLUCIÓN NACIONALISTA
Así, mientras que la derrota de la clase obrera en los países desarrollados del Oeste debía ser completada por la movilización ideológica para la guerra de los Estados "democráticos" en los años 30, el aplastamiento del proletariado en el Este se convirtió muy rápidamente en un aniquilamiento físico. Pero no fueron tanto las máquinas de guerra y las salas de tortura del terror de Estado las que doblaron el espinazo del proletariado en estos años terribles de después de la guerra, sino sobre todo el peso del nacionalismo en los países del Este y el de la social-democracia en Alemania y Austria. La creación de un mosaico de Estados nacionales en Europa del Este al finalizar la Primera Guerra Mundial cumplió inmediatamente el papel contrarrevolucionario de levantar una barrera nacional entre el proletariado ruso y la clase obrera alemana. Es por lo que los comunistas polacos, ya en 1917, se oponían a la independencia nacional para la burguesía polaca que proclamaban los bolcheviques en la URSS. Continuando el combate contra el nacionalismo polaco, en línea con Rosa Luxemburgo, declaraban efectivamente la guerra a los social-demócratas polacos, a esta podredumbre chauvinista de la cual encontraremos más tarde un último heredero con el KOR. Los bolcheviques tenían razón en insistir sobre los derechos culturales y lingüísticos de los obreros y de los oprimidos de las minorías nacionales y de insistir en este derecho sobre todo en Europa del Este. Pero tendrían que haber sabido que estos derechos nunca serían respetados por la burguesía. En efecto, el joven Estado polaco de posguerra, por ejemplo, empezó inmediatamente a establecer una discriminación insidiosa contra los lituanos, los rusos blancos y otras minorías culturales existentes en el interior de sus fronteras. Pero sobre todo, los bolcheviques se equivocaron en fijar a los obreros la meta de defender o de crear Estados nacionales lo que sólo puede ser un medio de someterse a la dirección política de la burguesía, y esto en una época en la que la revolución proletaria, la destrucción de todos los Estados nacionales estaba históricamente a la orden del día.
Cuando el Ejército Rojo intentó tomar Varsovia en 1920, los obreros polacos se alinearon tras su burguesía, haciendo retroceder la ofensiva. Esto muestra la imposibilidad de extender la revolución proletaria militarmente. Muestra asimismo la fuerza de la ideología nacionalista en los países donde el Estado acaba de ser creado recientemente, y donde la explotación se ha cumplido siempre con la asistencia de parásitos extranjeros, de tal manera que los parásitos autóctonos pueden darse más fácilmente una imagen popular. El nacionalismo, que en este siglo ha significado siempre una sentencia de muerte para nuestra clase, ha continuado pesando sobre la lucha para su liberación en los países del Este y hoy pesa todavía.
LA UNIDAD DEL PROLETARIADO
El hecho de que la revolución proletaria tan esperada, estallase en la Europa del Este y no en los centros de las potencias industriales, causó una gran confusión en los revolucionarios de la época. Así los bolcheviques, veían los acontecimientos de Febrero del 17 como una revolución burguesa en una cierta medida, e incluso posteriormente, existió en el partido ciertas posiciones que veían tareas burguesas a cumplir en la revolución proletaria. Pero si era justo el considerar que la Europa del Este era el eslabón más débil de la cadena imperialista, donde menos existía una tradición democrático-burguesa, sindicatos establecidos y una social-democracia fuerte, no era menos cierto que este joven proletariado numéricamente débil, era muy combativo.
Nada más finalizada la guerra, la preocupación del movimiento proletario era la de extender la ola revolucionaria hacia el Oeste, hacia los centros industrializados del capitalismo. En esta época al igual que hoy, la tarea central del proletariado internacional no podía ser otra que la de construir un puente por encima de la fosa que separaba al Oeste del Este, fosa ahondada por la división de Europa en naciones vencedoras y naciones vencidas, división debida a la ley de la guerra. En esta época, al igual que hoy en que toda la burguesía mantiene la mentira de que habría dos sistemas diferentes al Este y al Oeste, los revolucionarios debían combatir con uñas y dientes contra la idea de que habría cualquier cosa fundamentalmente diferente en las condiciones y principios de la lucha de los obreros en el Este y el Oeste. Este combate era necesario por ejemplo, contra las mentiras de la social-democracia alemana según la cual la dominación de clase era especialmente brutal y totalitaria en el Este, mentiras destinadas a justificar el apoyo del SPD a su gobierno en la guerra contra Rusia. Es necesario insistir sobre el hecho de que esta brutalidad particular era coyuntural, y que las democracias del Oeste son tan salvajes y dictatoriales como las otras. Esta guerra política llevada por los comunistas contra los que defendían el imperialismo democrático, contra los que derramaban lágrimas de cocodrilo por la masacre de los obreros en la lejana Finlandia o en Hungría mientras que ellos asesinaban tranquilamente a los proletarios en Alemania, debe ser aún llevada contra los social-demócratas, los estalinistas, los izquierdistas. En cualquier momento, la tarea de los comunistas es la de defender la unidad fundamental de la lucha internacional del proletariado, mostrar que el telón de acero no debe ser una barrera que impida la lucha colectiva de los obreros del mundo entero. Hoy, como durante la oleada revolucionaria, las tareas del movimiento son las mismas en todas partes. Hoy como ayer, la Europa del Este es el eslabón débil del capitalismo mundial y los obreros de estos países pueden durante algún tiempo convertirse en la vanguardia del proletariado mundial. Como en 1917, cuando los obreros del mundo debían de seguir el ejemplo de sus hermanos de clase rusos, hoy deben sacar las lecciones de la lucha de clases en Polonia. Pero deben ir más allá, como la Internacional Comunista comprendió, y convertirse en una fuente de inspiración y de clarificación para los obreros del Este.
LA HERENCIA DE LA CONTRARREVOLUCIÓN
El terror abierto que se abatió sobre la Europa del Este y Central en los años 20 y 30, asociado para siempre a nombres como Noske, Pilsudski, Hitler, Stalin, acabó por eliminar casi físicamente también a la social-democracia, puesto que las necesidades de los diferentes capitales nacionales cambiaron radicalmente en una región en la que la clase obrera había sido totalmente vencida y dominada por Alemania y Rusia. Pero esto no podía en nada producir un debilitamiento de las ILUSIONES social-demócratas en el seno de la clase, que no pueden ser sobrepasadas más que a través de la experiencia de la lucha de clases. PRECISAMENTE PORQUE el capitalismo decadente ha tomado tan rápidamente la forma de una dictadura abierta en estos países, pasando por refinamientos tales como el circo parlamentario o los "sindicatos independientes", el carácter de señuelo y de engaño de estos órganos que, en otros tiempos, en los inicios del capitalismo, hicieron avanzar las posiciones de la clase, se hace con el avance de la contrarrevolución cada vez más evidente. Ni el fascismo, ni el estalinismo podían borrar la nostalgia que tenían los obreros del Este de los instrumentos que hoy, en el Oeste, son los cuerpos de fuerza anti-proletarios. La herencia social-demócrata, la creencia en la posibilidad de transformar la vida de los obreros al interior del capitalismo, que no puede ofrecer hoy más que miseria y destrucción, y la herencia nacionalista del período que siguió a la primera guerra mundial son hoy la pesadilla que influye notablemente en la lucha por un nuevo mundo y la frena, en una época en la que la base material de estas ilusiones desaparece rápidamente. El golpe más mortal que la contrarrevolución ha traído contra el movimiento obrero ha sido el reforzamiento de esas ilusiones.
Los obreros no han soportado pasivamente las derrotas de 1930. Por toda la Europa Central y la Europa del Este encontramos ejemplos de batallas heroicas de retaguardia que no fueron sin embargo lo bastante fuertes como para cambiar el movimiento hacia la guerra. Podríamos hablar por ejemplo, de la encarnizada resistencia de los obreros en paro en Alemania a comienzos de los años 30 o de la ola masiva de huelgas salvajes y de ocupaciones que sacudió a Polonia en los años 30, movimiento que tuvo por centro al bastión de Lodz. En Rusia incluso, el proletariado continuó resistiendo a la contrarrevolución victoriosa hasta los años 30.
Pero todo esto no fueron más que tentativas desesperadas de autodefensa de una clase que en ese momento no era capaz de desarrollar una perspectiva propia. El carácter cada vez más desesperado de la situación había sido puesto ya en evidencia por la insurrección de Kronstadt en 1921, que intentó devolver el papel central a los Consejos Obreros en Rusia. El movimiento fue masacrado por el mismo partido bolchevique que había sido algunos años antes la vanguardia del proletariado mundial, pero después había sido engullido por el Estado llamado "obrero". La degeneración de toda la Internacional Comunista cara al retroceso y la derrota final de las luchas revolucionarias de la clase obrera, abrió la vía a un triunfo completo del estalinismo. El estalinismo fue la forma más perversa que tomó la contrarrevolución burguesa, porque destruyó las organizaciones, enterrando las adquisiciones programáticas del proletariado desde su interior, transformado los partidos de vanguardia del COMINTERN en organizaciones defensoras del capitalismo de Estado y el terror y represoras de la clase en nombre del "Socialismo". Así fueron borradas todas las tradiciones del movimiento obrero. Primero en Rusia y después en el resto de países del Este. Los nombres de Marx y Lenin, utilizados por los estalinistas para cubrir su naturaleza capitalista, fueron identificados con la explotación a los ojos de los obreros como Siemens y Krupp en Alemania. En 1956, los obreros húngaros sublevados empezaron incluso a quemar estos "libros sagrados" del gobierno en las calles. Nada simbolizaría mejor el triunfo del estalinismo.
De 1945 a 1968: La resistencia de los obreros
El aniquilamiento de la revolución de Octubre y de la revolución internacional, al igual que el del partido bolchevique y el de la Internacional Comunista desde su interior, la liquidación del poder de los consejos obreros: tales fueron las principales condiciones para el advenimiento del imperialismo "rojo" "soviético". Rojo de sangre de los obreros y de los revolucionarios que masacró simbolizando por el verdugo Stalin, que era el digno sucesor del zarismo y del imperialismo internacional contra el cual Lenin había declarado una guerra civil en 1914.
Los nazis proclamaban la consigna "libertad de trabajo", "el trabajo debe ser libre" sobre los barrotes de Auschwitz. Pero ellos gaseaban sus víctimas. En la Rusia estalinista, por otra parte, las palabras del nacional-socialismo fueron recogidas literalmente. En los campos de Siberia, fueron conducidos a la muerte por miles. León Trotski en los años 30, olvidando los criterios políticos de clase, olvidándose de los obreros, llamó a ese siniestro bastión de la contrarrevolución "Estado obrero degenerado", a causa de la manera específica con la que los explotadores organizaban su economía. Sus discípulos acabaron por saludar "las conquistas de la URSS en Europa del Este como una extensión de las adquisiciones de Octubre".
El final de la guerra del 39-45 llevó a una explosión de combatividad a los obreros en Europa, no sólo en Francia e Italia, sino también en Alemania, en Polonia, en Hungría, en Bulgaria. Pero los obreros no eran capaces de enfrentarse al capitalismo en tanto que clase autónoma o incluso de defenderse realmente. Por el contrario, la clase en su conjunto estaba cegada por el antifascismo y la fiebre patriótica y los comités que hizo surgir en esa época no sirvieron más que para apoyar el Estado antifascista y la reconstrucción de la economía bajo Stalin, Churchill, Roosevelt. Al final de la guerra hubo actos suicidas de rebelión contra el terror del Estado nazi. Por ejemplo, las huelgas en Lodz y en otras ciudades de Polonia, las revueltas en los ghetos judíos y en los campos de concentración, resistencia obrera armada, incluso en Alemania y motines y hasta fraternización entre proletarios de uniforme. Pero estos intentos de revuelta, que en su momento pudieron revivir las esperanzas de algunos revolucionarios que aún quedaban en Europa, los que no habían sido suprimidos por los Estados democráticos o estalinistas o fascistas, eran una excepción. La segunda guerra mundial fue de hecho la cima de la derrota más aplastante que el proletariado haya sufrido nunca. No hay más que ver la barbarie sin precedentes que fue el frente del Este, donde las clases obreras alemana y rusa fueron lanzadas una contra otra en un combate fratricida y sangriento que acabó con la vida de 25.000.000 de seres humanos.
LA SUBLEVACIÓN DE VARSOVIA
Sin esperanza ni perspectiva propia, el proletariado podía ser llevado a actos complemente desesperados. El mejor ejemplo fue el levantamiento de Varsovia que comenzó en Agosto de 1944. La insurrección fue declarada por el "Consejo polaco de unidad nacional" que incluían a todas las fuerzas antialemanas de la burguesía, incluyendo al viejo general Pilsudski y al PS polaco, los cuales habían reprimido más de un movimiento obrero. Aunque los estalinistas estuvieron obligados a participar para no perder su última influencia en los obreros y su "sitio de honor" entre la burguesía de la posguerra, el levantamiento fue tan antirruso como antialemán. Suponían que era el último gran paso para que los polacos "se liberaran a sí mismos" antes de que lo hiciera Stalin. El ejército ruso acampaba a 30 kms de Varsovia. Los obreros no necesitaban la ayuda de nadie. Habían luchado contra la GESTAPO durante 63 días, apoderándose de los barrios durante largos períodos. Los instigadores burgueses del movimiento, que residían en Londres, sabían bien que la GESTAPO no dejaría la ciudad sin haber destruido antes la resistencia obrera. Lo que en realidad querían, no era una "liberación polaca de Varsovia", lo cual nunca ha sido puesto en entredicho, sino más bien un baño de sangre que confirmaría el honor nacional y la unidad para los años venideros. Y cuando la GESTAPO arrasó la menor resistencia, le dejó la ciudad a Stalin con un cuarto de millón de muertos detrás. Y el ejercito soviético que doce años después fue tan rápido para entrar en Budapest y aplastan al Consejo de obreros, esperó pacientemente a que sus amigos fascistas acabasen su trabajo ya que el Kremlin no quería saber nada con obreros armados y con fracciones populares pro-occidentales de la burguesía polaca.
EL ESTABLECIMIENTO DEL RÉGIMEN ESTALINISTA
Para moderar las últimas hostilidades y la desmoralización y para no provocar demasiado pronto tensiones interimperialistas entre los aliados victoriosos, los estalinistas reunieron gobiernos de frente popular en los países del Este al final de la guerra, gobiernos de derechas, con socialdemócratas e incluso fascistas.
Por el hecho de la presencia de los ejércitos estalinistas en Europa del Este, la no puesta en marcha de un control absoluto del Estado por los estalinistas no fue un problema y se impuso casi "orgánicamente" en todas partes. En Checoslovaquia, el PC organizó manifestaciones con la ayuda de la policía de Praga en 1948, manifestaciones que se inscribieron en los libros de la historia estalinistas como "heroica insurrección checoslovaca". Solo la completa estatalización de la economía y la fusión entre el Estado y los PC en Europa del Este podían garantizar el paso definitivo de las "democracias populares" bajo influencia rusa; el principal problema al que se enfrentaron los nuevos dirigentes fue la implantación de regímenes que tuvieran cierta credibilidad en la población, particularmente entre los obreros.
En el período entre ambas guerras, en la Europa del Este, los estalinistas eran poco numerosos y estaban aislados en muchos de esos países e incluso en donde tenían más influencia como en Checoslovaquia, en Alemania o en Polonia, tuvieron que combatir en otro frente contra los socialdemócratas. Sin embargo, los estalinistas en Europa del Este eran capaces de ganar algunas bases de apoyo en la sociedad. No impusieron su reino desde el principio por medio del terror estatal, a diferencia de los regímenes estalinistas en la URSS. En ningún sitio, salvo en Rusia, los estalinistas fueron identificados como instrumentos directos de la contrarrevolución; hasta 1945, los estalinistas siempre habían sido un partido de oposición, no un partido de gobierno. Más aun, el racismo, el patrioterismo y el antifascismo de esa fracción del capital le recabó beneficios al principio de su reinado. El estalinismo en Europa del Este se benefició del hecho de haber llegado al poder en el período mas profundo de la contrarrevolución. Desde el principio, pudo utilizar el antigermanismo para dividir a la clase obrera, expulsar del bloque a millones de de campesinos y obreros siguiendo las teorías raciales mas "científicas".Más de 100.000 ocupantes de campos de concentración, de lengua alemana, que había resistido contra el terror nazi, fueron expulsados de Checoslovaquia. Pero incluso el antigermanismo no fue más que un complemento, no llegando a sustituir al ya tradicional antisemitismo del arsenal estalinista.
Después de 1948, hubo un aumento de las tensiones interimperialistas entre los dos bloques dominados por americanos y rusos, que se expresó principalmente en una competencia cada vez mayor a nivel militar. Pero además en esa época, el período de reconstrucción de la posguerra empezaba a estar en apogeo. Tanto en el Este como en el Oeste, eso significaba lo mismo para los obreros: mayor explotación, salarios reales más bajos, crecimiento de la represión estatal y una mayor militarización de la sociedad. Este proceso contribuyó a un fortalecimiento de la unidad en cada bloque, que en el territorio ruso no podía ser llevado a cabo más que con métodos terroristas, como por ejemplo los juicios antititistas.
LAS LUCHAS DE 1953
En 1953, la resistencia obrera surge abiertamente por primera vez desde la guerra. En dos meses, tres estallidos de lucha de la clase hicieron que se tambaleara la confianza de la burguesía en sí misma. A principios de Junio, las revueltas en Pilsen en Checoslovaquia tuvieron que ser reprimidas por el ejército. En el campo de trabajo de Vorkuta, en Rusia, medio millón de prisioneros se sublevaron, encabezados por mil mineros, y declararon la huelga general. Y en Alemania del Este, el 17 de Junio hubo una revuelta obrera que paralizó las fuerzas nacionales de represión y que tuvo que ser aplastada por los tanques rusos.
El día en que los obreros de Alemania del Este se sublevaron, hubo manifestaciones y revueltas en siete ciudades polacas. La ley marcial fue promulgada en Varsovia, Cracovia y Silesia, y los tanques rusos tuvieron que participar en la represión de los desórdenes. Al mismo tiempo, las primeras grandes huelgas desde los años 40 surgieron en Hungría, en los grandes centros del hierro y del acero Matyas Rakosi y Csepel en Budapest. Las huelgas se extendieron a muchos centros industriales de Hungría, y hubo manifestaciones de masas campesinas en la gran llanura húngara[1].
El 16 de Junio, los obreros de la construcción de Berlín Este plantaron sus herramientas y dirigiéndose hacia los edificios gubernamentales, empezaron a convocar a una huelga general contra el aumento de las normas productivas y la baja de los salarios reales. 24 horas después, la mayoría de los centros industrializados del país se paralizaban, Comités de huelga espontáneamente creados, coordinando sus luchas en ciudades enteras, organizaron la extensión de la huelga. Los edificios del Estado y del Partido fueron atacados, los presos liberados, la policía vencida allí donde aparecía. Por primera vez, el intento de extender la lucha más allá de las fronteras de los bloques imperialistas se realizó. En Berlín, los manifestantes se dirigieron hacia el sector oeste de la ciudad, llamado a la solidaridad a los obreros del Oeste. Los aliados occidentales, que seguramente hubiesen preferido que el muro de Berlín ya estuviese construido en aquella época, tuvieron que cerrar su sector para evitar la generalización[2].
La revuelta en Alemania del Este, sumergida como estaba en ilusiones sobre la democracia occidental, el nacionalismo, etc..., no podía amenazar el poder de clase de la burguesía. Sin embargo, debilitó la estabilización de los regímenes estalinistas y la eficacia de la RDA como muralla del bloque ruso. Los sucesos de 1953 animaron a la burguesía del bloque a tomar iniciativas:
- reducción del terror estatal permanente y abierto contra el proletariado, que se hacía peligroso;
- disminución del uso del terror interno en el partido como método para resolver las luchas contra fracciones. De esta manera, esperaban ser mas flexibles para tratar una situación social cada vez más difícil;
- menos uso del terror en la producción, método mas apropiado en el período de depresión mundial y de guerra en los años 30 y 40 que en la relativa estabilidad del período de reconstrucción de posguerra;
- declaración de un período de "coexistencia pacífica con el bloque americano", esperando así beneficiarse del boom de la posguerra del Oeste.
La muerte, curiosamente propicia, de Stalin, permitió a Kruschev introducir la iniciativa política y económica en esa dirección. Pero 1953 pareció amenazar la ejecución de este cambio político. La burguesía temió que este cambio pudiese ser interpretado como una señal de debilidad, tanto por los obreros como por los rivales imperialistas occidentales. En consecuencia, el estalinismo siguió un curso tortuoso durante 3 años oscilando entre el antiguo estilo y el nuevo. De hecho, la expresión clásica de una crisis política abierta en Europa del Este no son las purgas y juicios masivos, que no hacen más que revelar que una fracción ha tomado la delantera, sino sus oscilaciones indecisas entre diferentes fracciones y orientaciones.
EL LEVANTAMIENTO DE 1956
"!Atención¡ !Ciudadanos de Budapest¡ !Estad en guardia¡ Casi 10.000.000 de contrarrevolucionarios se han extendido por el país. En los viejos barrios aristocráticos como Csepel y Kirpest, más de 10.000 antiguos propietarios, generales y obispos se han atrincherado. A cauda de los destrozos de estas bandas, sólo 6 obreros han quedado con vida y han formado un gobierno bajo la presidencia de Janos Kadar" (cartel en una pared de Budapest, Noviembre de 1956).
En 1956, la lucha de clases estalló en Polonia y Hungría. El 28 de Junio, una huelga casi insurreccional estalló en Poznan, en Polonia, y debió ser reprimida por el ejército. Este hecho, que era el punto culminante de una serie de huelgas esporádicas en Polonia (centradas en Silesia y en la costa báltica), aceleró la subida al poder de la fracción "reformista" dirigida por Gomulka, nacionalista exaltado[3]. Gomulka comprendió la importancia del antiestalinismo y de la demagogia nacionalista en una situación peligrosa. Pero el Kremlin creía que su nacionalismo ultra animaría el crecimiento de tendencias antiestalinistas organizadas en Polonia y se opuso a los planes de Gomulka que quería aislar al proletariado haciendo concesiones al campesinado sobre la cuestión de la colectivización. Pero a pesar de la desaprobación de los rusos, que llegaron incluso a amenazar con una invasión militar, Gomulka estaba convencido de su papel mesiánico de salvador del capital polaco. De hecho, sabía que haciendo gala de su oposición a Moscú quedaría mejor asegurada la popularidad, ya bastante carcomida, de los estalinistas en Polonia. Ordenó pues al ejército polaco bloquear las fronteras con Rusia y amenazó incluso con armar a los obreros de Varsovia en la eventualidad de una invasión. Pero contrariamente a lo que hoy todavía dicen, por ejemplo, los trotskistas, que Gomulka había amenazado a los rusos con una sublevación popular, lo que hizo entonces el estalinismo polaco no fue más que intentar ADVERTIR a sus amigos del Kremlin del PELIGRO de tal sublevación.
Kruschev sabía muy bien que Polonia, encajonada como estaba entre Rusia y sus avanzadas militares en Alemania, no podía aliarse con el bloque americano, fuese gobernada por Gomulka o por otro. Los rusos fueron así persuadidos de ceder, y este "triunfo" nacional aumentó la aureola de las mentiras que hacían vivir a los partidarios de Gomulka. Aunque la policía polaca consiguiese de manera evidente impedir explosiones más fuertes, la situación siguió siendo crítica. El 22 de Octubre hubo violentos enfrentamientos entre los obreros y la policía en Wroclaw (Breslau). Al día siguiente, hubo manifestaciones tempestuosas en Gdansk, y las huelgas estallaron en diferentes lugares del país, incluido el sector clave del automóvil Zeran en Varsovia.
El mismo día, 23 de Octubre, una manifestación convocada por grupos de estudiantes estalinistas de oposición en Budapest, capital de Hungría, atrajo a cientos de miles de personas. La manifestación estaba comprendida como manifestación de apoyo a Gomulka y no a los obreros que estaban en huelga contra el gobierno. Su objetivo inmediato era el de llevar al poder al ala "reformista" de la burguesía húngara, conducida por Nagy. La manifestación acabó en violentos enfrentamientos entre jóvenes obreros y la policía política ayudada por unidades de tanques rusos. Los enfrentamientos callejeros duraron toda la noche. Los obreros habían comenzado a armarse[4].
Cuando las primeras dramáticas noticias de los sucesos de Budapest llegaron a Varsovia, Gomulka estaba a punto de dar un mitin a un cuarto de millón de personas. Advirtió a los obreros polacos que nos había que "meterse en los asuntos húngaros". La principal tarea en ese momento era la de "defender las conquistas del Octubre polaco" y asegurar que "ninguna disensión destrozase mas la patria".
24 horas después de los primeros enfrentamientos en Budapest, un gobierno "progresista" dirigido por Nagy subió al poder, y llamó inmediatamente a la vuelta al orden con la colaboración estrecha y constante de los generales rusos. La noche del mismo día, la revuelta se fue desarrollando hasta llegar a un nivel insurreccional. Dos días después, el país entero estaba paralizado por una huelga de masas de más de 4.000.000 de obreros. La extensión de la huelga de masas, la difusión de noticias y el mantenimiento de los servicios esenciales fueron tomados a su cargo por los Consejos Obreros. Estos últimos habían surgido por todas partes, elegidos en las fábricas y responsables ante las asambleas. Durante días, estos Consejos aseguraron la centralización de la huelga. En 15 días, la centralización se había implantado por todo el país.
Los regímenes del bloque del Este son rígidos como cadáveres, insensibles a las necesidades cambiantes de la situación. Pero cuando ven su existencia directamente amenazada, se vuelven sorprendentemente flexibles e ingeniosos. Algunos días después del comienzo de la lucha, el gobierno Nagy dejó de denunciar esta resistencia e intentó incluso encabezarla para evitar una confrontación directa con el Estado. Se anunció que los Consejos Obreros serían reconocidos y legalizados. Puesto que no era posible aplastarlos, era preciso estrangular el movimiento por la burocracia, integrándolos en el Estado capitalista. Y se prometió la retirada del ejército ruso.
Durante cinco días, las divisiones del ejército ruso, duramente afectadas, se retiraron. Pero durante estos cinco días, la posición política de los estalinistas húngaros empeoró peligrosamente. La fracción de Nagy, que había sido presentada como "el salvador de la nación", solamente UNA SEMANA después de su subida al poder, estaba a punto de perder rápidamente la confianza de la clase obrera. Ahora, con el tiempo que pasaba, no le quedaba otra alternativa que hacerse el falso representante del movimiento, utilizando plenamente todas las mistificaciones burguesas que podían impedir que la revuelta se convirtiese en una revolución. Las ilusiones democráticas y sobre todo nacionalistas de los obreros debían ser reforzadas, mientras el gobierno intentaba arrancar la dirección del movimiento a los Consejos Obreros. Para ello, Nagy declaró la neutralidad de Hungría y su intención de retirarse de la alianza militar del Pacto de Varsovia. Era una apuesta desesperada, un intento de hacer un nuevo Gomulka pero en circunstancias mucho mas desagradables. Y le salió mal. De una parte, porque Moscú no estaba dispuesto a retirar sus tropas de un país fronterizo con el bloque rival. Por otra parte, porque los Consejos Obreros, aunque en su mayor parte bajo el dominio del movimiento de Nagy, no querían perder el control de sus propias luchas.
Lo decisivo para la suerte de la revuelta proletaria en Hungría era pues la evolución de la situación en Polonia. Manifestaciones de solidaridad con Hungría habían tenido lugar en numerosas ciudades. En Varsovia, hubo un mitin de solidaridad masivo. Pero, fundamentalmente, los Gomulkistas tenían el control de la situación. La identificación de los obreros polacos con "la patria" era todavía fuerte. Una lucha internacional de los obreros polacos y sus hermanos de clase húngaros no estaba aun a la orden del día.
Con Gomulka y el veneno nacionalista que aseguraban el orden en Polonia, el ejército ruso tenía las manos libre para ocuparse del proletariado húngaro. Cinco días después de haber dejado Budapest, el ejército ruso volvió para aplastar a los soviets obreros. Arrasaron los barrios obreros, asesinando 30.000 personas según las estimaciones más optimistas. Pero a pesar de esta ocupación, la huelga de masas continuó durante semanas y los que defendían la posición de acabar la huelga en los Consejos eran revocados, incluso después de que la huelga de masas acabase, continuaron produciéndose regularmente actos de resistencia hasta Enero de 1957. En Polonia, los obreros se manifestaron en Varsovia y se enfrentaron con la policía en Bydgoszcz y Wroclaw, e intentaron saquear el consulado de Rusia en Sczecin. Pero los obreros en Polonia no habían identificado a sus propios explotadores con los verdugos del proletariado húngaro. E incluso en Hungría, los Consejos Obreros hasta su disolución, siguieron negociando con Kadar sin querer convencerse que él y su movimiento habían colaborado con el Kremlin para aplastar a la clase obrera.
1956: ALGUNAS CONCLUSIONES
Las huelgas de 1956 en los países del Este no inauguraban un surgimiento de la lucha de la clase a nivel mundial, ni tan siquiera un nuevo período de resistencia por parte de los propios obreros de los países del Este. Representaban más bien el último gran combate del proletariado mundial prisionero de la contrarrevolución. Y sin embargo, en la historia del movimiento de liberación del proletariado, fueron de la mayor importancia. Afirmaban el carácter revolucionario de la clase obrera, y mostraban claramente que los reveses que padecía la clase obrera en el mundo entero no eran eternos. Anunciaban ya el comenzar del surgimiento de la lucha proletaria que llegó diez años mas tarde. Empezaban a señalar el camino hacia el segundo asalto al capitalismo, asalto que hoy, por primera vez desde la primera guerra mundial, ha empezado a moverse, lento pero seguro. Las luchas de 1956 han demostrado:
- que la burguesía no puede tener eternamente al proletariado bajo su control desde el momento en que ha empezado a perder su control ideológico;
- que la clase obrera, lejos de necesitar "sindicatos independientes" y "derechos democráticos" para su lucha, desarrolla su existencia y se enfrenta con el Estado capitalista tanto más temprano cuando menos eficaces e inexistentes son esos órganos de la burguesía;
- que los órganos de masas de la lucha proletaria, los Consejos y las asambleas y los comités de obreros en lucha que los han precedido, son la única forma de organización posible de los obreros en el período de decadencia del capitalismo;
- más todavía, 1953-56 probó que los objetivos y los métodos de lucha de los obreros son hoy los mismos en todas partes. La idea de una diferencia entre el Este y el Oeste no puede basarse más en:
§ una mentira contrarrevolucionaria de estalinistas y trotskistas para apoyar el "socialismo" o el "Estado obrero" en el bloque ruso;
§ o en la leyenda occidental según la cual habría "un mundo libre" en conflicto con "un mundo totalitario";
§ o en una concepción bordiguista de "un joven capitalismo" en la Rusia estalinista y en los países del Este, que remataría las tareas de la revolución burguesa;
§ o en la tendencia muy fuerte en los primeros tiempos en el KAPD; y claramente formulada por Görter en su Respuesta al camarada Lenin, dividiendo la Europa en Este y Oeste, siguiendo una línea ¡digamos de Gdansk a Venecia! Y creyendo que los obreros al Oeste de esta línea son más capaces de organizarse de manera más autónoma que los del Este.
¡Todo esto es falso! No hay diferencia CUALITATIVA entre el Oeste y el Este. Lo que podemos decir, es que la situación en el Este es un ejemplo extremo, en muchos aspectos, de las condiciones generales del capitalismo decadente en todo el mundo. Las manifestaciones y la evolución diferentes de la misma lucha de clases, que debemos analizar, nos muestra que la lucha de clases en el bloque ruso está por delante en algunos aspectos y por detrás en otros, con relación al Oeste. Y esto prueba solamente la necesidad de que el conjunto de la clase saque las lecciones de sus luchas sea cual sea el sitio donde tengan lugar.
Es vital que los obreros y los revolucionarios del Oeste saquen las lecciones de la forma en la que sus hermanos de clase del Este se enfrentan inmediatamente y a menudo violentamente al Estado por la huelga de masas extendiendo su movimiento a tantos obreros como es posible, y haciendo de esta generalización la preocupación mas sentida de todo el combate. Esta naturaleza particularmente explosiva de la lucha de clases en el Este es el resultado de varias circunstancias;
- la falta de amortiguadores como los sindicatos "independientes", partidos políticos "de alternativa", procedimientos legales y "democráticos", que podrían desviar los enfrentamientos directos con el Estado;
- por el hecho de que los obreros de la Europa del Este tienen de manera más evidente el mismo explotador: el Estado. La mistificación de que los obreros tienen intereses diferentes según la empresa, la industria, la ciudad, etc..., tiene mucho menos peso. Aun más, el Estado es el enemigo inmediato de todo movimiento de clase; incluso las más simples reivindicaciones de salarios toman más rápidamente una naturaleza política. Está claro que el Estado es el enemigo colectivo de todos los obreros;
- la amenaza omnipresente de la represión estatal no deja a los obreros otra alternativa más que la de defender sus luchas si no quieren ser aplastados.
Estas condiciones existen también en el Oeste, pero con una forma menos viva. Pero lo importante es ver cómo la generalización de la crisis económica mundial sólo podrá acentuar inevitablemente estas condiciones en el Oeste. Así, la crisis internacional del capitalismo está creando hoy en día las bases de una resistencia internacional que se verá muy pronto. Abre ya las perspectivas de la internacionalización de las luchas.
De hecho no hay nada más natural para los obreros, que en todas partes tienen los mismos intereses a defender, que el unir sus fuerzas y luchar como una única clase. Es la burguesía, dividida en numerosos capitales nacionales en el seno de los cuales también existen numerosas fracciones, quien necesita orden en el Estado capitalista para defender sus intereses de clase comunes. Pero en el período en que el capitalismo se desintegra, el Estado no sólo tiene que mantener por la fuerza su sociedad y su economía, sino que también debe organizarse permanentemente para impedir la unificación de la clase obrera. Refuerza la división del proletariado en diferentes naciones, industrias, regiones, bloques imperialistas, etc., con toda su fuerza, ocultando el hecho de que estas divisiones representan conflictos de intereses dentro del campo de los explotadores. Es por esto que el Estado cuida tan celosamente sus armas, que van desde el nacionalismo hasta los sindicatos, que impiden la unificación del proletariado.
Los límites de las luchas obreras de los años 50 estaban determinados por el período contrarrevolucionario en el cual se situaban, incluso si estos límites a veces fueron superados. En Polonia e incluso en Hungría, el movimiento no fue más allá de un intento de presionar al partido estalinista o apoyar una fracción contra otra. En Alemania del Este, en 1953, las ilusiones democráticas y nacionalistas se quedaron igual que estaban expresando las simpatías de los obreros cara al "Oeste" y a la socialdemócrata alemana. Estas revueltas fueron dominadas por el nacionalismo y sobre la idea de que no es el capitalismo lo que hay que liquidar, sino a "los rusos". En última instancia, mientras que los Gomulka y Nagy se habían destapado demasiado, el nacionalismo era la única protección del Estado, desviando la cólera de los obreros hacia el ejército ruso culpable de todo. Eran movimientos obreros y no movimientos nacionalistas y es por esto que el nacionalismo los pudo destruir. Impidió la extensión de la lucha mas allá de las fronteras, y esto fue decisivo. En 1917, le fue posible al proletariado tomar el poder en Rusia mientras que la lucha de clase era subyacente en la mayoría de los países. Esto era debido al hecho de que la burguesía mundial estaba encerrada en el conflicto mortal de la Primera Guerra Mundial y los obreros de Petrogrado y de Moscú pudieron tomar en sus manos el derrocamiento de la burguesía rusa por sí solos. Pero ya en 1919, mientras la oleada revolucionaria empezaba a extenderse a otros países, la burguesía empezó a unirse contra ella. Hoy, igual que en 1919 y en 1956, los explotadores están unidos a nivel mundial contra el proletariado. Al mismo tiempo que se preparan para la guerra unos contra los otros, se ayudan mutuamente cuando su sistema está en peligro.
En Noviembre de 1956, el proletariado húngaro se enfrentaba a la realidad: incluso el reforzamiento del movimiento de los Consejos, el mantenimiento de un sólido frente de huelgas de millones de obreros, paralizando la economía, y la combatividad intacta de la clase obrera a pesar de la ocupación del ejército ruso, eran insuficientes. La clase obrera húngara, con su corazón de león, estaba desamparada, prisionera de sus fronteras nacionales, de la cárcel nacionalista.
Fue el asilamiento nacional, y no los panzers del imperialismo moderno, lo que los venció. Cuando la burguesía siente que su reino está en peligro, ya no se preocupa mucho por su economía, y podría haberse preparado para una huelga general de varios meses, si pensaba que de esta manera, podría vencer a su enemigo. Fue precisamente la ideología nacionalista, esta basura tragada y vuelta a vomitar por los obreros, sobre los "derechos del pueblo húngaro", fue esta podredumbre con la que los cebó el partido estalinista y también la BBC y Radio Europa Libre, la que libró al partido estalinista y al Estado capitalista de ser severamente zarandeados. A pesar de toda la potencia del movimiento, los obreros húngaros no consiguieron destruir el Estado o una de sus instituciones. Mientras que atacaban a la policía política húngara y a los tanques rusos, en los primeros días de la revuelta, Nagy estaba reorganizando la policía nacional y a las fuerzas armadas, algunas de las cuales se habían unido a él, a su cruzada nacional. Algunos Consejos parecen haber pensado que esas unidades habían vuelto a las filas proletarias pero de hecho solo fingían seguir la causa obrera mientras los obreros sirviesen los intereses nacionales. ¡Cuarenta horas después que Nagy hubiera reconstruido la policía y el ejército, ya eran enviados contra los grupos intransigentes de obreros insurrectos. Los Consejos Obreros, fascinados por el tambor patriótico, incluso quisieron participar en el reclutamiento de oficiales para este ejército. He aquí como el nacionalismo sirve para atar al proletariado a sus explotadores y al Estado.
La extensión de la lucha de la clase obrera más allá de las fronteras nacionales es hoy una condición previa absoluta para derribar al Estado en cualquier país. El valor de las luchas de los años 50 ha sido mostrar hasta qué punto la extensión era necesaria. Solo la lucha internacional puede hoy ser eficaz y permitir que el proletariado haga realidad el potencial que posee.
Como lo muestra 1956, con la generalización de la crisis y la simultaneidad de la lucha de clases en diferentes países, otra clave de la internacionalización del combate proletario es la toma de conciencia por parte de los obreros de que se están enfrentando a un enemigo unido a escala mundial. En Hungría los obreros hicieron retroceder al ejército, a la policía y a los carabineros de las regiones fronterizas, para hacer posible una ayuda exterior. Los burgueses rusos, checos y austriacos reaccionaran cerrando sus fronteras con sus ejércitos.
Las autoridades austriacas invitaron incluso a inspeccionar el buen desarrollo de la operación[5]. Cara al frente unido de la burguesía mundial, en el Este y en el Oeste, los obreros empezaron a romper la cárcel nacional y a lanzar llamadas a sus hermanos de clase de otros países. Los Consejos Obreros en varias zonas fronterizas, empezaron a pedir directamente el apoyo de los obreros en Rusia, en Checoslovaquia y en Austria, y la proclamación de los Consejos Obreros de Budapest en las última 48 horas de huelga general de los obreros en Diciembre, llamaba a los obreros del mundo entero a huelgas de solidaridad con las luchas del proletariado en Hungría[6]
Condenada por el período de derrota mundial durante la que se produjo, la oleada en Europa del Este de los años 50 fue aislada por la división del mundo industrial en dos bloques imperialistas, de los cuales uno, el bloque americano, conocía por entonces la "euforia" del boom de la reconstrucción de posguerra. Las condiciones objetivas para una internacionalización, sobre todo por encima de las fronteras entre los dos bloques, es decir, la generalización de la crisis y de la lucha de clases, no existía a escala mundial, lo que impidió la ruptura decisiva con el nacionalismo en Europa del Este. Sólo el combate abierto de los obreros en diferentes partes del mundo podrá demostrar a los obreros del mundo entero que no es este gobierno o este sindicato, sino que son todos los partidos y todos los sindicatos los que defienden la barbarie capitalista y que todos deben de ser destruidos. Ninguna perspectiva de la revolución puede ser defendida más que mundialmente.
Desde 1968: el final de la contra-revolución
LA LUCHA DE CLASES EN RUSIA
En este estudio de la lucha de la clase en la Europa del Este aun no hemos hablado de Rusia, cabeza de fila del bloque del Este. Como en todas partes del mundo, los años después de 1948 han visto en Rusia un ataque frontal contra el nivel de vida de los explotados; como en los países satélites, este ataque ha provocado una reacción decidida de los obreros. Pero si hablamos de Rusia separadamente es por algunas condiciones específicas que juegan en la situación del país:
- el nivel de vida de los obreros y de los campesinos en la URSS es mucho más bajo que en los otros países del Este, sobre todo con respecto a la Rusia asiática;
- la burguesía en la URSS ejerce un control sobre todos los aspectos de la vida en un grado inimaginable comparado con los demás países incluida la RDA;
- al estalinismo en Rusia no le tiene ninguna confianza la clase obrera; nunca ha habido Gomulkas o Nagys para llevarlos al engaño.
Pero la fuerza de las ilusiones que los obreros pueden albergar cara a sus opresores en Rusia es muy poca. Es solo uno de los elementos que determinan la relación de fuerzas entre las clases. Otro elemento muy importante es la capacidad del proletariado de desarrollar una perspectiva propia, una alternativa de clase. Para los obreros de la Rusia estalinista, esta tarea es la más difícil que jamás se ha visto en la historia del movimiento obrero. Debemos añadir a esta situación la amplitud de la contrarrevolución en Rusia y también las enormes distancias que separan los centros obreros de la URSS entre sí y éstos de los centros de la Europa occidental. Este aislamiento geográfico es aumentado política y militarmente por el Estado.
A principios de los años 50, este proletariado ruso que 30 años antes había hecho temblar al mundo capitalista, empezó a reemprender de nuevo el camino de su lucha. Los primeros episodios de su resistencia han tenido lugar en los campos de concentración en Siberia: en Ekibadus en 1951; en gran número de campos: Pestscharij, Wochruschewo, Oserlag, Goxlag, Norilsk en 1952; en Retschlag Vorkuta en Julio del 53 y en Kengir y Kazakstan en el 54. Estas huelgas insurreccionales, que afectaron a millones de obreros, fueron salvajemente reprimidas por el KGB. Soljenitsyn, uno de los hombres mejor documentados sobre los campos de concentración, insiste sobre el hecho de que estas luchas no fueron en vano y que contribuyeron al cierre de algunas de estas instituciones del "realismo socialista".
La primera huelga de los obreros "libres" que conocemos en el período de posguerra es la de la fábrica Thalmans de Voroneschen en 1959. Esta huelga fue apoyada por la casi totalidad de la ciudad; se acabó con el arresto de todos los huelguistas por el KGB. Un año después, en un tajo en Temir-Tau en Kazakstan, una huelga violenta estalló contra "los privilegios" que detentan los obreros búlgaros. Este conflicto donde los obreros se dividieron unos contra otros, creó un terreno favorable a la represión del KGB que llenó camiones enteros de cadáveres.
En los años 1960-62 una serie de huelgas estallan en la metalurgia en Kazakstan y en la región minera de Dombass y Kuzbass. El punto culminante de esta huelga se alcanza en Novotschkesk donde una huelga de 20.000 obreros de la fábrica de locomotoras contra el aumento de los precios y de los ritmos, provoca una revuelta de toda la ciudad. El KGB es enviado por avión después de que la policía y el ejército local se hubieran negado a disparar contra los obreros. El KGB hizo una matanza; después mandó a todos los "cabecillas" a Siberia y fusiló a las tropas que habían rehusado tirar sobre los obreros. Era la primera vez que los obreros habían respondido a la violencia del KGB: intentaron tomar los cuarteles y las armas. Una de las consignas de esta huelga era "matar a Krutchev".
En los años 1965-69 se produjeron grandes huelgas por primera vez en los centros urbanos de la Rusia europea, en la industria química de Leningrado, en la metalurgia y los automóviles en Moscú. A finales de los años 60 hay muchos testimonios de huelgas en varios lugares de la URSS: en Kiev, en la región de Sverdlovsk, en Moldavia, etc...
La burguesía rusa, consciente del peligro de una generalización de las huelgas, responde siempre inmediatamente. En algunas ocasiones hace concesiones o envía al KGB o ambas cosas a la vez. La historia de la lucha de clases en Rusia en los años 50-60 es una serie de estallidos bruscos, espontáneos, violentos; a menudo las huelgas no duran más que algunas horas y no llegan casi nunca a romper el aislamiento geográfico. En todas las huelgas, sólo hemos mencionado algunas de ellas, no sabemos si hubo comités de huelga aunque sí hubo asambleas masivas. Estas luchas, de un coraje y determinación increíbles, también hacen aparecer un aspecto de desesperación, de falta de perspectiva de una lucha colectiva contra el Estado. Pero el solo hecho de que surgieran fue el anuncio de que el largo período de contrarrevolución mundial tocaba a su fin [7].
CHECOSLOVAQUIA 1968
Otro signo del final de la contrarrevolución fue el desarrollo de las luchas obreras en Checoslovaquia en los años 60. Checoslovaquia en los años 40 y 50 tenía la economía más desarrollada y próspera de toda la Europa del Este. Era el motor de la reconstrucción de posguerra exportando capital a sus vecinos, tenía el nivel de vida más elevado de todo el COMECON. Pero en los años 60 empieza a perder su competitividad rápidamente. La mejor manera para la burguesía de contrarrestar esta tendencia era modernizar la industria a través de acuerdos comerciales y tecnológicos con Occidente, financiada por una baja real en los salarios. Pero el peligro de tal política apareció ya en los años 50 y fue confirmado por el estallido de huelgas en diferentes lugares del país entre 66-67.
Fue esta situación de crisis lo que llevó la fracción Dubcek del aparato del Partido Estado al poder. Esta fracción inauguró una política de liberalización con la esperanza de convencer a los obreros de aceptar la austeridad; en contrapartida los obreros tenían el "privilegio" de leer "palabras duras" de críticas contra algunos líderes en la prensa del partido. La "primavera de Praga" en 1968, se desarrolló bajo la vigilancia paterna del gobierno y de la policía, que daban rienda suelta al fervor nacionalista y regionalista de los intelectuales, estudiantes y pequeños funcionarios del partido que se sentían solidarios con el Estado. Pero este fervor patriótico, en el que aparecían partidos de oposición, con el único fin de dar credibilidad a un estalinismo "con rostro humano" y que venía acompañado por una apertura económica hacia el Occidente, fue demasiado lejos para Moscú y Berlín Este.
La ocupación de Checoslovaquia por las tropas del pacto de Varsovia era más una reafirmación de la unidad militar y política del bloque ruso que un golpe dado directamente contra el proletariado. Dubcek, que creía tener la situación controlada y que no se hacía ilusiones sobre la posibilidad de una separación del bloque ruso, estaba furioso contra esa invasión. Al mismo tiempo que utilizaba esta ocasión para reforzar los sentimientos nacionalistas, Dubcek se preocupaba por evitar una reacción obrera frente a la invasión. En realidad, el "dubcekismo" que inspiraba a tantos intelectuales tenía muy poco impacto entre los obreros. Durante la "primavera de Praga", una serie de huelgas salvajes surgían un poco por todas partes del país sobre todo en los sectores industriales y en el transporte. Se formaron comités de huelga para centralizar la lucha y para proteger a los huelguistas contra la represión del Estado. En todas las fábricas principales se reivindicó el aumento de los salarios en compensación de los años de penuria. En varias fábricas, los obreros votaron resoluciones condenando la piedra angular del "reformismo" a la Dubcek el cierre de las fábricas no rentables. Los obreros permanecieron indiferentes frente a los intentos del gobierno por formar "consejos obreros" de cogestión para comprometer a los obreros en la organización de su propia explotación. Cuando las elecciones de esos "consejos" tuvieron lugar, participaron menos de 20% de los obreros.
Esta respuesta clara de clase al "Dubcekismo" fue barrida por la invasión de Agosto del 68 que "por fin" reconducía a los obreros a la historia nacionalista, la lucha de clases también se vio cortada por la radicalización de los sindicatos. Después de haber apoyado el programa de austeridad de Dubcek se pasaron a la oposición, apoyando a los hombres de Dubcek en el gobierno (estos, a su vez, secundaron a las fuerzas armadas autóctonas e "invitadas" para establecer el orden). Mientras que los estudiantes y los de la oposición llamaban a los obreros a manifestaciones masivas muy bien encuadradas por el patriotismo y de condena a la traición de Dubcek (en relación con el capital nacional) los sindicatos amenazaban al mismo tiempo con empezar huelgas generales si los "dubcekistas" eran eliminados del gobierno. Pero el papel histórico de Dubcek se acabó, por el momento. Y cuando los lacayos de Dubcek desaparecieron tranquilamente del gobierno, los sindicatos dejaron de lado sus proyectos "combativos" teniendo más miedo de los obreros que podían escapar a su control, que a los rusos. Se adaptaron de nuevo a formas más apacibles de patriotismo.
POLONIA 1970
La lucha de clase de los obreros checos en la primavera y verano del 68 es significativa no sólo por esa resistencia momentánea de los obreros frente a la barrera nacionalista y democrática de la burguesía (esta resistencia ha marcado efectivamente una brecha importante) pero sobre todo porque esta lucha se sitúa en un contexto de resurgimiento mundial de la lucha proletaria en respuesta a la crisis económica mundial al final del período de reconstrucción. Los obreros en Checoslovaquia no fueron tan lejos como sus hermanos de clase en Francia en mayo del 68, sobre todo porque el peso de las mistificaciones nacionalistas se mostró otra vez demasiado fuerte, en el Este. Hay muchos puntos comunes entre estas dos situaciones, lo que confirma la convergencia fundamental de las condiciones con las que chocan los obreros del Este y del Oeste en la crisis del capitalismo; por ejemplo:
- el estallido brusco e inesperado de la lucha de clases, sorprendiendo a los sindicatos que se vieron en situaciones comprometidas; tambaleando la confianza de los equipos de gobierno (Dubcek, De Gaulle) que creían tener las cosas muy atadas;
- una respuesta clara de los obreros que se negaban a pagar la crisis capitalista;
- el peso de la ideología de oposición, acarreada sobre todo por los estudiantes, impidiendo el desarrollo de la conciencia proletaria y la autonomía de clase.
Pero la confirmación definitiva y dramática del fin de la contrarrevolución es sin duda alguna Polonia de 1970-71.
En diciembre de 1970, la clase obrera polaca reaccionó masiva, total y espontáneamente, a un alza de los precios de más de un 30%. Los obreros destruyen las sedes del partido estalinista de Gdansk, Gdynia y Elblag. El movimiento se extiende desde la costa del Báltico a Poznan, a Katowice y a la alta Silesia, a Wroclaw y a Cracovia. El 17 de diciembre, Gomulka envía los tanques a los puertos del Báltico. Varios centenares de obreros son asesinados. Se desarrollan combates en las calles de Stettin y Gdansk. La represión no consigue parar el movimiento. El 21 de Diciembre, una oleada de huelgas estalla en Varsovia, Gomulka es expulsado. Su sucesor Gierek va de inmediato a negociar con los obreros de los puertos de Gdansk hasta Stettin. Gierek hace algunas concesiones pero se niega a anular la subida de los precios. El 11 de Febrero estalla una huelga general en Lodz lanzada por 10.000 obreros del textil. Gierek cede entonces y los aumentos de precios son anulados[8].
La generalización del movimiento a través del país tuvo como consecuencia la represión del Estado polaco. Pero ¿por qué las fuerzas del Pacto de Varsovia no intervinieron como dos años antes?
- las luchas de los obreros polacos se situaron firmemente en el terreno de las reivindicaciones obreras, los obreros resistieron a los ataques contra su nivel de vida y no llamaron a "cualquier renovación nacional". Los obreros comprendieron que su enemigo estaba tanto en su país como en Rusia;
- por primera vez desde la oleada revolucionaria de 1917-23, la Europa del Este conoció una lucha de masas que se ha generalizado mas allá de las fronteras nacionales. Los polacos provocaron una oleada de huelgas y de protestas en las repúblicas bálticas de la URSS y en la Rusia occidental, centrada en las ciudades de Lvov y Kaliningrado;
- no hubo llamamientos a fuerzas democráticas ni en el PC polaco ni en Occidente. Había obreros que creían en la posibilidad de "reconciliar" al partido y a los obreros. Pero ya no había fracciones en el aparato que gozaran de la confianza de los obreros, no había pues nadie quién pudiera mistificar a los obreros.
El surgimiento polaco fue el producto de un proceso de maduración de la clase en el transcurso de los años 50 y 60. Por una parte, el proletariado encuentra de nuevo su confianza en sí mismo y su combatividad a medida que una nueva generación de obreros crece con la promesa de posguerra por un mundo mejor, una generación que no está amargada por las derrotas del período de contrarrevolución, que no se resigna a aceptar la miseria. Por otra parte, estos años ven el debilitamiento de una serie de mistificaciones en el seno de la clase. El eco del antifascismo en la guerra y del período de posguerra se debilitó mucho cuando se dieron cuenta de que los "liberadores" emplearon campos de concentración, el terror policial y el racismo abierto para asegurar su dominación de clase. Y la ilusión en una especie de "socialismo" o en la abolición de las clases en el bloque ruso quedaba anulada por la información de la increíble riqueza en la que vive la "burguesía roja" y por el constante deterioro de las condiciones de vida de los obreros. Además, los obreros comprendieron rápidamente que la defensa de sus intereses de clase les lleva a confrontaciones violentas con el "estado obrero". Si Hungría 1956 mostró la futilidad de luchar en una perspectiva nacionalista, las luchas de 1970-71 en Polonia y en el noroeste de la URSS mostraron la vía a seguir. Desde Hungría en el 56 y Checoslovaquia en el 68, la idea de que había fracciones radicales del partido estalinista que se pondrían del lado de los obreros fue ampliamente desacreditada. Hoy en los países como Polonia, Checoslovaquia, Rumania o la URSS, sólo los oponentes fuera del PC pueden tener cierta influencia en los obreros. Es cierto que los obreros aun tienen que perder sus ilusiones en los disidentes pero por lo menos saben a qué atenerse con los estalinistas y esto es un gran paso adelante. En fin, la aceleración de la crisis destruye ilusiones sobre la posibilidad de "reformar" el sistema. La crisis actual actúa como catalizador en el proceso de la toma de conciencia revolucionaria del proletariado.
El debilitamiento de la ideología burguesa sobre el proletariado ha permitido el desarrollo de una autonomía obrera y Polonia 1970-71 fue el primer ejemplo con un nivel mucho mas elevado que en los años 50. La autonomía obrera no es nunca una cuestión puramente organizativa aunque la organización independiente de la clase obrera en sus asambleas de masas y comités de huelga sea absolutamente indispensable a la lucha proletaria. La autonomía está indisolublemente ligada a la orientación política que los obreros se dan. En el período de totalitarismo del capitalismo de Estado, la burguesía consigue inevitablemente infiltrarse en los órganos de lucha de los obreros, utilizando sus fracciones sindicales y radicales. Pero es precisamente ésa la razón por la que son vitales los órganos de masas que agrupan a los obreros independientes de las demás capas y clases de la sociedad. Con sus órganos autónomos, la lucha ideológica continua entre las dos clases, pero prosigue en un terreno favorable a la clase obrera. Este es el marco de la lucha colectiva, de la participación masiva de todos los obreros.
Es el camino que han seguido los obreros en 1970 en Polonia y en el cual se han quedado desde entonces. No es sólo el camino de la lucha generalizada, de la huelga de masas, sino que también es la condición primera para la politización de la guerra de clases, para la creación del partido de clase, con el fin de ser capaces de romper con la estructura ideológica burguesa. En 1970-71, la base radicalizada del partido estalinista y de los sindicatos, incluso de los funcionarios del Estado, podía entrar en los comités de huelga y asambleas para defender ahí los puntos de vista de la burguesía. Y sin embargo al final, fue el proletariado el que salió reforzado.
En 1970-71 tuvo lugar la primera lucha importante de la clase obrera en Europa del Este desde la revolución de Octubre, una lucha que la burguesía no ha conseguido canalizar ni reprimir inmediatamente. Esta brecha se produjo en cuanto la hegemonía de la ideología burguesa se debilitó. El Estado retrocedió provisionalmente porque su intento de aplastar a su enemigo falló. La violencia del Estado y el control ideológico no son dos métodos alternativos que la burguesía puede utilizar separadamente el uno del otro. La represión solo puede ser eficaz cuando va acompañada por el control ideológico que impide a los obreros defenderse y responder. La lucha de clases en Polonia, ya en 1970, ha demostrado que a la clase obrera no la intimida el Estado terrorista si es consciente de sus propios intereses de clase y si se organiza de forma autónoma y unida para defenderlos. Esta autonomía política y organizacional es el factor mas importante que favorece la generalización y politización de la lucha. Esta perspectiva revolucionaria, el desarrollo entre los obreros del mundo entero de la comprensión de la necesidad de una lucha unida e internacional contra una burguesía dispuesta a unirse contra el peligro proletario, he aquí la única perspectiva que los comunistas pueden ofrecer a sus hermanos de clase en el Este y en el Oeste.
Krespel
[1] Esos acontecimientos son descritos por Lomas en The working class inthe Hungarian revolution, en la revista "Critique" n° 12
[2] Véase en la "Revista Internacional", n° 15, La insurrección en Alemania del Este de Junio de 1953
[3] Veáse F. Lewis, The Polish volcano, y N. Bethell, Gomulka
[4] Sobre Hungría 1956, véase, por ejemplo, Pologne-Hongrie 1956, de J.J. Mairand, Nagy, de P. Broué; para tener documentación como las proclamaciones de los Consejos Obreros, etc, puede consultarse. Hungarian revolution, de Laski. Puede leerse también Hungary 1956, de A. Anderson, en "Solidarity" de Londres, o Der Ungarische Volksaufstand in augen zeugenberichten (existen traducciones en español de algunos de esos textos). En la prensa de la CCI apareció Hungary 1956: The spectre of the workers Council, en "World Revolution", n° 9 (órgano de la CCI en Gran Bretaña).

[5] "El gobierno austriaco ordenó que se creara una zona prohibida a lo largo de la frontera austro-húngara...El ministro de la defensa inspeccionó el área, acompañado por agregados militares de las cuatro grandes potencias incluida la URSS. Los militares podían así comprobar personalmente la eficacia de las medidas tomadas para proteger la seguridad de las fronteras austriacas y del neutralismo de este país". Extracto sacado de un memorando del gobierno austriaco, citado en Die Ungarische Revolution der Arbeiterräte (La revolución húngara de los consejos obreros), p. 83-84
[6] Reportaje del "Daily Mail" del 10/12/1956
[7] Véase por ejemplo: Arbeiteropposition in der Sowjetunion (La oposición obrera en la URSS), de A. Schwendtke; Workers against the goulag (obreros contra el GULAG); Politische Opposition in der Sowjetunion 1960-72 (La oposición política en la URSS, 1960-72; La URSS es un gran campo de concentración, de Sajarov; El archipiélago Gulag, de Solyenitsin; Capitalismo de Estado en Rusía, de T. Cliff; y en la prensa de la CCI: La lutte de classe en URSS, en "Révolution Internationale" n° 30 y 31 y "World Revolution" n° 10: Economía de guerra y lucha de clases en Rusia, en "Acción Proletaria" n° 33
[8] Véase Miseria y revuelta del obrero polaco, de Paul Barton: Pologne: le créspuscule des bureaucrates, "Cahiers Rouges" n° 3. La mejor fuente es: Capitalismo et lutte de classe en Pologne 1970-71, ICO. En la prensa de la CCI, véase "Révolution Internationale" n° 80: Pologne, de 1970 a 1980. Un renforcement de la classe ouvriere. En cuanto a los acontecimientos del último año, en relación con los del pasado en Polonia y las grandes perspectivas que habren, no podemos mas que invitar al lector a leer los numerosos artículos aparecidos en "Acción Proletaria" y también en "Internacionalismo" desde hace ya más de un año

REVUELTA DE TRABAJADORES EN CHINA

Los trabajadores emigrantes se desenfrenaron por tres días en una ciudad en China del este en una muestra fresca del malestar social del rumbling que funcionaba hasta las Olimpiadas de Pekín. Las protestas comenzaron el 10 de julio en Kanmen en la provincia costera de Zhejiang. Los trabajadores - encolerizados según se informa por un golpeo meted hacia fuera a un colega - atacaron una comisaría de policías por tres noches sucesivas. El incidente viene apenas las semanas después fuerte docenas torched de 30.000 una muchedumbre de edificios oficiales en la provincia de Guizhou. Protestaban sobre un encubrimiento alegado sobre la muerte de un adolescente. La policía dijo el suicidio confiado muchacha pero su familia dijo que al hijo de un funcionario local la asesinó. Han detenido a cientos personas sobre los alborotos de Guizhou, medios chinos del estado divulgados el lunes, incluyendo " 39 miembros de gangs" local;. El incidente en Kanmen entró en erupción después de que a un protector de seguridad batiera a un trabajador emigrante vicioso, un Hong que el grupo de derechos humanos Kong-basado dijo. Una muchedumbre rodeó la comisaría de policías después de oficiales detuvo al trabajador, que había ido a archivar una queja, el centro de información para los derechos humanos y la democracia dijo, después de lo cual tres noches de protestas y el desenfrenarse siguieron. Trescienta policía militar llegó en la ciudad el domingo, otro funcionario local dijo a Associated Press la agencia de prensa. Estos últimos años, divulga cada vez más de protestas locales han emergido de China. La corrupción, los asimientos de la tierra, el abuso de poder de los funcionarios locales y el ensanchar abren entre los ricos y los pobres son las causas comunes.

jueves, 31 de julio de 2008

REFLEXIONES SOBRE EL SANDINISMO (I parte)


Megáfono Ibérico tiene la intención de publicar, para mover a la reflexión una serie de textos sobre el "Movimiento Sandinista" y la revolucíón del mismo nombre. Para los más jovenes recordar los que fue esta revolución para aquella generación de jovenes, que todavía vimos morir a Franco y que iniciábamos una transición a una "democracia" con todas sus contradiciones y crisis de valores. Para muchos aquella revolución supuso un hito, un modelo de heroismo, al derrocar de manera insurreccional a una dictadura sangrienta. Pero aparte suponía un nuevo modelo de revolución diferente, que propulgaba una "Tercera Vía" entre el comunismo materialista y la rapiña capitalista; una vía que no solo abjuraba de la dimensión espiritual del hombre, sino que contaba con el apoyo activo de gran parte de la iglesia de base y de un pueblo especialmente devoto. Después esta vía "tercerista" se vió alterada en gran manera, no se si por la cuestión acuciante de buscar alianzas internacionales, o por las mismas inconsistencias y debilidades ideológicas del sandinismo.

Publicamos el primero de una serie de visiones, desde diferentes ángulos, no siempre concordantes, sobre la realidad de Nicaragua y del Sandinismo. Este fue escrito por Ernesto Cardenal, antes de las últimas elecciones ganadas por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en su linea oficial (de Daniel Ortega). Representa una corriente crítica con el FSLN de Daniel Ortega. El conocido autor es sacerdote, poeta y fue "Ministro de Cultura", durante la Revolución en los años 80.

SANDINISTAS: NO VOTEN POR EL FALSO SANDINISMO (por Ernesto Cardenal)

Los sandinistas no deben confundirse: el FSLN de Daniel Ortega no es el sandinismo, sino su traición. Votar por Daniel es votar por Alemán. Ellos tienen un pacto que no se ha disuelto.Por ese pacto Daniel ha gobernado junto con Alemán. Ellos controlan la Corte Suprema de Justicia, la Asamblea Nacional, la Contraloría, el Ministerio Público, la Procuraduría de los Derechos Humanos y el Consejo Supremo Electoral. A ese pacto se debe que Alemán, condenado a 20 años, esté libre y Byron Jerez haya sido absuelto de todo. Por eso Alemán pudo robar descaradamente todo lo que quiso, sin ninguna oposición sandinista, y al mismo tiempo se han enriquecido desmesuradamente los del bloque de empresarios sandinistas, se han mantenido los megasalarios, no ha habido oposición a las imposiciones del Fondo Monetario y el Banco Mundial.

Y de ahí la pobreza en que estamos.¿Y han visto la plataforma de gobierno de Daniel, además de la alianza con Alemán? En ella hay contras (de los que torturaron y asesinaron) y somocistas y guardias de la EBBI. Incluso Daniel ha tenido acercamiento con "El Chigüín", quien ha dicho que le causó muy buena impresión.

Sandinistas: ¡Voten por el verdadero sandinismo!. El verdadero sandinismo es el del partido de Herty Lewites, su candidato espiritual, y el de Mundo Jarquín, escogido por él, y Carlos Mejía Godoy. De la comandante guerrillera Dora María Téllez, presidenta del partido, y los comandantes de la Revolución Henry Ruiz (Modesto), Víctor Tirado López y Luis Carrión, la comandante guerrillera Mónica Baltodano, el comandante guerrillero Hugo Torres, el comandante guerrillero René Vivas, Víctor Hugo Tinoco, Sergio Ramírez, Gioconda Belli, Luis Enrique Mejía Godoy, Luis Rocha, Fernando Cardenal, Carlos Tünnermann, Miguel Ernesto Vigil, Daisy Zamora, Vidaluz Meneses y tantos otros escritores, artistas, embajadores y ministros de gobierno de la revolución; los que no participaron de la piñata y los que no pactaron con el enemigo, y mucho pueblo humilde.

La bandera del sandinismo de Daniel (que nunca hubiera aceptado Sandino) es que no hay enemigos. UNIDA, NICARAGUA TRIUNFA es el lema de su campaña, que está por todo el país. Tres palabras cortas que son tres grandes mentiras. Admirable que en tan pocas palabras haya tanta mentira. UNIDA es una palabra falsa. Daniel ha desunido al sandinismo. A Herty lo expulsó por intentar postularse como candidato de su partido. Y su caudillismo ha apartado a miles del partido. NICARAGUA aquí no quiere decir nada. Para Daniel esa palabra son él y la Rosario y el pequeño grupo de la piñata. TRIUNFA es una palabra que no tiene sentido, tan sólo quiere decir que sería el triunfo de él y la Rosario y los piñateros, mientras toda Nicaragua pierde.Y hablar de "Nicaragua unida" no es revolucionario. ¿Unión de explotadores con explotados? ¿Unión con ladrones? ¿Con somocistas? ¿Con criminales? ¿Abrazo de ricos y pobres, con los ricos siendo siempre ricos y los pobres siempre pobres? ¿Es esto la revolución? ¿Es esto sandinismo? La paz que predican es traición.

Como la del Espino Negro. Recordemos a Sandino: "La lucha sigue". El programa Ortega-Murillo está lleno de palabras de amor, reconciliación, unión, piedad religiosa, pero en el fondo lo que hay es rencor, deseo de venganza, prepotencia, intolerancia. Detrás de ellas se trasluce la falta de ética, la hipocresía y locuras rosado chicha. Otra alianza de Daniel ha sido con el Cardenal Obando, que odió visceralmente al sandinismo y le hizo tanto daño, y por su antisandinismo es que llegó a Cardenal. Nos ha llenado de estupor esa campaña en la radio, la televisión y las grandes mantas desplegadas por todas partes: Obando, príncipe de la reconciliación, el FSLN te apoya. Como también la petición de Daniel de que se diera el Premio Nobel de la Paz a ese campeón del antisandinismo y protector de la contra. Y es a Daniel que se debe que el presidente del Consejo Supremo Electoral sea Roberto Rivas, el protegido de Obando.Daniel en cada elección se cambia de ropa, y hace creer que con eso ha cambiado. La verdad es que no hay ninguna verdad en él. A la revolución la ha traicionado. Primero le quitó al himno sandinista la línea de "el yanqui enemigo de la humanidad", y después quitó del todo el himno sandinista y lo ha reemplazado por otras músicas. La bandera rojinegra la cambió por el color rosado.

Con su demagogia (que contradice sus hechos) Daniel ha engañado a líderes de la izquierda latinoamericana, que creen que él representa aquí la izquierda. Por estar lejos comprendemos que puedan estar engañados, pero los sandinistas nicaragüenses no pueden estar engañados.Es cierto que nuestras masas han estado por mucho tiempo abandonadas políticamente, y a eso se debe que muchos estén sumisos ante el caudillismo de Ortega. Pero al ir a votar deben tener presente que Daniel y Alemán son socios. Los dos ellos actúan al margen de la ley. Son dos mafias. Está esa bochornosa fotografía que todo el país ha visto: los dos juntos en primer plano sentados a la misma mesa, alegres como en un festín. Es falso que los sandinistas deban ahora "cerrar filas" Como revolucionarios ahora deben rebelarse. Si se les ha comprado con cualquier soborno, o se les amenaza con cualquier chantaje, recuerden que a la hora de votar el voto es SECRETO. Ésta es la ocasión de librarnos de los caudillos, Daniel y Alemán.¿A quiénes se debe que la Cementera Nacional haya sido devuelta a la familia Somoza?Ustedes han visto cómo los narcotraficantes están viniendo a Nicaragua. Algunos viniendo con todo un avión cargado de coca, al que después dejan abandonado. Y no hay ningún narcotraficante preso. Cada narcotraficante capturado tiene su precio. Muchos para quedar libres tienen que pagar millones de dólares. Recuerden bien esto: no hay ningún narco preso.

No crean esos discursos de una demagogia a gritos que por su misma voz hueca y engolada y sonsonete anticuado suenan falsos. Como muy bien ha dicho Gioconda Belli: "No podemos creer en las promesas de los que ya nos fallaron". ¿Cómo creer a Daniel Ortega cuando grita que está con los pobres y se presenta en los barrios pobres en un Mercedes Benz?Es triste ver guerrilleros que admiramos y que ahora son los nuevos ricos de Nicaragua. Ahora son empresarios millonarios. Uno de ellos es ahora una de las personas más ricas de Centroamérica. ¿Y qué decir de los que en un bautizo, una fiesta de quince años o una boda gastan 15,000 ó 20,000 dólares? ¿Para eso se derramó tanta sangre? Hay potentados sandinistas que tienen hijos en el extranjero con becas que fueron creadas para los pobres que no pueden pagarse esos estudios. Eso es quitarles becas a los pobres. Daniel Ortega tiene un hijo con una beca del gobierno español que era para los pobres.

La gran gesta del FSLN, de Carlos Fonseca y de miles de héroes y mártires ahora está reducida al matrimonio Ortega-Murillo, y allí nadie manda más que ellos.Pero si es un gran mal que el FSLN se hubiera corrompido hasta ese punto, un mal mucho mayor es que ese FSLN así de corrompido vuelva a gobernar. Muy malo es que hubiéramos perdido la revolución, pero mucho más malo es una falsa revolución. Y mucho más malo todavía es que una revolución falsificada nos gobierne.El Frente Sandinista debe volver a ser lo que fue, para que los que murieron por esa causa no hayan muerto en vano. Herty Lewites, el del alegre rostro (y tan simpático que hasta de sus enemigos se hacía querer), estando con el corazón enfermo, arriesgó su vida por el Rescate del Sandinismo, y dio la vida por ello. Un gran golpe fue su muerte. Pero ahora es el candidato espiritual de ese movimiento. Lo ha sustituido Mundo Jarquín, a quien él había escogido para vicepresidente. Un profesional comprometido con los pobres toda su vida, y que sabrá gobernar profesionalmente, sin ningún pacto más que con el pueblo. Es el único candidato con las manos limpias, como acaba de decir Bianca Jagger, mujer muy bella, por lo que ha sido famosa en el mundo entero, pero tiene una fama mejor que es la de defender todas las causas bellas del mundo. Y como vicepresidente tendríamos a Carlos Mejía Godoy, el gran cantautor nacional de Nicaragua y gran cantor de la revolución.

Cada quien es libre de votar por el que quiera, pero no debe votar contra su conciencia. Si es sandinista no debe votar por los que traicionaron el sandinismo, y a nuestros muertos.El futuro de Nicaragua es el que está en juego, y el del gran movimiento que generó Sandino

viernes, 25 de julio de 2008

ABOLICIÓN DINERO ANÓNIMO: SISTEMA ECONÓMICO DE LO TRANSVERSAL


La siguiente propuesta la hemos tomado del foro "Ciudadanos en Red". Quede como tema para la reflexión.


PINCELADAS SOBRE A.D.A.


Quiero poner a vuestra consideración y criterio, lo que humildemente creo, debiera ser un punto sustancial en cualquier programa electoral. La implantación, a nivel español y posteriormente Europeo, de la Abolición del Dinero Anónimo. (A.D.A)


Recordando que UTOPÍA es: Plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el “momento” de su formulación. Utopía fueron en su día, la unificación de pesos y medidas, la llegada del hombre a la luna y la reciente creación del euro. Ahora lo es la creación de la FACTURA CHEQUE TELEMÁTICA (FCT) que puede tener su precedente en la “TARJETA MONEDERO”.


Movimiento A.D.A, Mínimas Derivadas del Sistema que se propone


-Desaparece el robo como fuente de ingresos al no existir el dinero en efectivo, el robo de joyas, obras de arte y objeto de valor se podrá seguir dando pero para disfrute personal del delincuente, ya que la venta de lo robado necesitará la FCT donde aparecerá: comprador-vendedor, mercancía, precio unitario y total de la factura, así como la fecha de la transacción. Sabiendo que cualquier posesión estará respaldada por una FCT directa o indirecta (caso de regalos o donaciones) el delincuente tendrá siempre la espada de Damocles de la FCT.


-Más seguridad taxistas, joyeros, salir por la noche, menos cámaras de seguridad en bancos, joyerías.


-Imposibilidad de secuestros, para sacar dinero de cajeros o pago de rescate en efectivo.


-Control total sobre el consumo de drogas al tener que pagar con FCT, el consumidor final.


-Menos reclusos por delitos contra la propiedad privada y salud pública, menos número de funcionarios y presupuestos en prisiones.


-Control total de la inmigración, al necesitar, el extranjero, cuenta bancaria para recibir el producto de su trabajo o ayuda asistencial que le proporcione el gobierno (Red de Renta Básica. Análisis basado en la propuesta de Bismarck, Marx y Lasalle, en 1848).


-Desaparición del trabajo sumergido, afloración de incompatibilidades en la administración y erradicación del intrusismo, más ingresos en hacienda y SS., rebaja de impuestos.


-Control de la prostitución, erradicando la trata de blancas, al convertirse las meretrices en trabajadoras autónomas con contabilidad personalizada.


-Mayor control sanitario.


-Control total de materiales, en la fabricación de armas y explosivos y cualquier clase de obra, sin necesidad de estar presente; cotejando las FCT con los productos fabricados. Impuestos y multas iguales para todos, en % de los ingresos obtenidos el año anterior.


-Freno a la deslocalización de empresas al igualar prestaciones sociales, controlando el doping social y poder planificar el reparto de trabajos; con bases de datos exactos.


-Datos exactos de las marcas que más consumimos, ahorrando gastos de publicidad engañosa y potenciando el comercio justo y la planificación de la producción en los países que adopten el sistema.


-Erradicación de comisiones para comprar voluntades de Jueces, Políticos y Gerentes de grandes Multinacionales. Ataque directo a todo tipo de corrupción.


-Respeto a los nuevos empresarios, al saber que su triunfo se basa en el buen hacer de innovaciones y competencia; y no en prebendas, posiciones de privilegio, desestabilación fraudulentas de mercados ni en la explotación de congéneres. Desaparición de paraísos fiscales, sin necesidad de legislación específica. “Adiós a Gibraltar”.


-Aceleración del sentimiento de europeos y HUMANIDAD al converger, hacia la igualdad, en cargas fiscales, prestaciones sociales y nivel de vida. El método no nos hará honest@s por convencimiento, sino por filosofía del sistema y devolverá el poder al voto del ciudadano, al tener cubierto, por vida, los dos primeros estratos de la pirámide de Maslow La tecnología ya existe, es la voluntad política y nuestra desidia lo que retrasará que esta UTOPÍA deje de serlo. Para analizar y sopesar la posibilidades de la A bolición D inero A nónimo (A.D.A.) visitar.


http://www.bardina.org/monedatelematica/monedatelematicaes.htm encontraréis información para formarse como expert@ en el tema y el formulario para hacerse colaborador, si os interesara. http://www.20minutos.es/noticia/290526/0/huellas/dactilares/tarjeta/ Inicio de la viabilidad del sistema DIRECCIONES RELACIONADAS CON EL TEMA: http://www.bardina.org/aguses01.htm Pinceladas biográficas de D. Agustí Chalaux de Subirá. http://www.bardina.org/braues02.htm Semilla primigenia del sistema. http://www.bardina.org/einaes00.htm Base fundamental del sistema. http://www.bardina.org/videoses.htm Vídeos sobre el sistema ADA I http://www.bardina.org/cejbes00.htm Vídeos sobre el sistema ADA II _________________________________________________ http://blogs.periodistadigital.com/periodismo.php/2006/06/23/eeuu_examinaba_transacciones_financieras (Adelanto de parte del sistema, aplicado por EEUU- Bush) http://www.syti.net/ES/Topics.htm Los amos del mundo. http://www.syti.net/ES/AGCS.html Privatización Servicios Públicos.


Síntesis de reflexiones personales, sobre A.D.A.


Es la democracia, con su separación de poderes, la que genera la confianza de un país. La confianza en el país, genera actividad económica. La confianza se sustentaba, antiguamente, en los depósitos de reserva-oro del banco de España que respaldaban la actividad económica. Esto hace que las bases de datos, del sistema ADA, sean consideradas como los depósitos de reserva-oro actuales. El sistema ADA fusiona el socialismo de la red de renta básica-(cubrir los dos primeros estratos de la pirámide de Maslow)- con el verdadero liberalismo, al hacerse imposible la ingerencia fraudulenta en los mercados existentes y futuros. Incentiva la iniciativa privada al saber que se compite en igualdad de condiciones:


1. Al desaparecer el doping social-(Deslocalización de empresas)- mediante el trabajo sumergido y / o el furtivismo. 2. Al confluir prestaciones sociales, en igualdad para todos. 3. En el cumplimiento de los sistemas de seguridad en el trabajo, para todos. 4. Al desaparecer corrupciones por comisiones y tener que ajustarse los trabajos realizados a los proyectos aprobados.


No se competirá por conseguir ayudas fraudulentas y /o privilegios por pertenecer a una secta, casta o región, desapareciendo el poder caciquil o taifario de políticos al uso. Los signos externos de riqueza, obtenidos dentro del sistema, serán calificados como aporte del buen hacer a la sociedad en igualdad de condiciones y no con los conceptos actuales. Nos libera de la cadena de tener que cubrir las necesidades básicas. Potenciará la estima personal, al dedicarnos a trabajos donde nos realicemos personalmente. Rebajará el deseo de atesoramiento y propiedad privada, producidos por la necesidad de seguridad. Desecha el sentimiento de injusticia al saber que nadie puede defraudar a hacienda, sabiendo que impuestos y sanciones se pagaran en igual tanto por ciento, de los ingresos brutos obtenidos, en el ejercicio contable, ya se sea asalariado, autónomo o inversionista... Al poseer datos globales fiables de consumos, se puede planificar econométrica mente la producción. Al homogeneizarse las condiciones de vida, antes de competir habrá que preguntarse ¿En qué? ¿Con quién? y ¿Para qué? Mejora de la salud al desaparecer la angustia al futuro incierto y disfrute mayor de nuestros actos, haciendo realidad el deseo, no cumplido hasta ahora, de Adam Smith,-(La gran falacia justificativa de la mayoría de los liberales)- expuesto en el capítulo I de la Teoría de los sentimientos morales: • “Por más egoísta que se le pueda suponer al hombre, existen evidentemente en su naturaleza algunos principios que lo mueven a interesarse por la suerte de los otros, y hacer que la felicidad de estos le resulte necesaria, aunque no derive de ella nada más que el placer de contemplarla” ADA, independientemente de los enunciados morales de Adam Smith; los consigue de forma automática por los mecanismos del propio sistema. El sistema ADA no nos hace honestos por convicción, sino por sistema, perdiendo el libre albedrío nosotros, no las futuras generaciones

jueves, 24 de julio de 2008

BANQUEROS SALVADOS, DERECHOS HUMANOS SACRIFICADOS.




by Damien Millet and Éric Toussaint Global Research, April 18, 2008




Por el azar de los números, la economía nos devela a veces misterios sorprendentes. Tras las bambalinas del teatro de sombras animado por los celosos servidores de la mundialización neoliberal, la cruda realidad se filtra a través de las ranuras de la publicación reciente de dos estadísticas internacionales.




Por una parte, la ayuda oficial al desarrollo (AOD) otorgada por los países ricos durante 2007 fue de aproximadamente 100 mil millones de dólares. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tal ayuda descendió en un 8,4%, a exactamente 103,7 mil millones de dólares. Esta tendencia a la baja es importante, por cuanto revela el fiasco de los compromisos internacionales. Ni una sola cumbre de los ocho países más industrializados – el G8 – concluye sin una promesa de incremento de la AOD, principalmente de la destinada al Africa, el continente más golpeado por la miseria.




Desde 1970, los países ricos vienen prometiendo llevarla al 0,7% de su ingreso nacional bruto (INB). sa cifra no es actualmente cumplida sino por cinco países: Noruega, Suecia, Luxemburgo, Dinamarca y Holanda. En el pelotón de cola, los Estados-Unidos, con una cifra del 0,16%... Desde un punto de vista global, la APD no sobrepasa el 0,28% del INB, pese a una serie de manipulaciones estadísticas destinadas a enmascarar la escualidez de la ayuda suministrada por los países ricos: en efecto, incluyen en la AOD rubros tan discutibles como los montos de remesas de la deuda, los gastos de los Estados-Unidos para reconstruir las infraestructuras que ellos mismos destruyeron en Iraq o en Afganistán, los gastos de escolaridad en el Norte de estudiantes originarios del Sur, los salarios de personal expatriado y los costos de los innumerables “consultores” que defienden los intereses de los países donantes, donde producen “estudios” tan costosos como inútiles (1)… Peor aún, esa ayuda es principalmente dirigida hacia países que presentan un interés geoestratégico para el país donante, independientemente de las necesidades reales en los países del sur o del país del caso. Es así que, además de Iraq y Afganistán, los principales beneficiarios de la ayuda de los Estados-Unidos son Sudán y Colombia…, sin olvidarnos de Israel…




Después de la cumbre del G8 de 2005, en Gleneagles (Escocia), los compromisos estaban claros: alza importante de la APD, y destacadamente, duplicación desde entonces al 2010 de la AOD destinada al Africa. Según la OCDE, ello suponía “llevar la ayuda de 80 mil millones de US$ en 2004 a 130 mil millones en 2010 (a precios constantes del 2004)”.El veredicto no tiene apelación: “de modo general, la mayoría de los donantes no están respetando sus compromisos anunciados en términos de incrementar la ayuda y deberán proceder a escalamientos sin precedente para lograr los objetivos que ellos mismos se han fijado para el 2010 (2)”. Tanto como decir que esos objetivos no serán logrados.




Decididamente, desde hace unos cuarenta años a esta parte, la palabra de un Jefe de Estado de G-8 no vale gran cosa… Por otra parte, 1 millón de millones de dólares es aproximadamente, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el costo potencial de la crisis financiera internacional actual, consecuencia de la crisis conocida como “de las subprimes” nacida en el verano del 2007, la que no termina de hacer estragos.En un informe publicado el 8 de abril, el FMI ha cifrado precisamente tal costo en 945 mil millones de dólares para el sistema financiero internacional, de los cuales, 565 mil millones directamente ligados al sector de los préstamos hipotecarios a riesgo.




Veamos lo que pasó: para colocar sus activos líquidos y engullir beneficios monumentales, los organismos de crédito le prestaron a un sector de la población ya altamente endeudado, en el seno de las clases pobres y medias, a una tasa de interés fija y moderada durante los dos primeros años para “enganchar” al cliente, antes de que tal tasa aumentara fuertemente desde el tercer año. Los prestamistas le afirmaban a los prestatarios que el bien que ellos compraban, que servía de garantía al préstamo, a la vista del comportamiento del mercado inmobiliario, incrementaría su valor rápidamente. En el 2007, la burbuja inmobiliaria explotó. La crisis se propagó entonces a múltiples sectores financieros que habían elaborado quiméricos montajes de deudas y llevado a cabo enormes operaciones fuera de balance (3).




Los Ministros de Finanzas de los países occidentales reaccionaron vivamente a la publicación de la cifra (cálculo) del FMI (4), como si fuese peligroso el mostrar la extensión de los daños. En todas partes de los países del Norte, ya sean conservadores o social-demócratas, los gobiernos aplican políticas neoliberales particularmente brutales para la mayoría de sus ciudadanos. El alcance de la cobertura de los servicios sociales es voluntariamente reducido al extremo, los ingresos del capital son protegidos, por cuanto la tasa de IVA, que golpea proporcionalmente más fuerte a los hogares pobres que a los acomodados, es incrementada. Incapaces de auxiliar a sus poblaciones necesitadas, esos mismos gobiernos han rápidamente ido al auxilio del sector privado. En el menú: nacionalización de los bancos en dificultades, cambio de títulos desvalorizados por dinero fresco, inyección de recursos líquidos, planes de salvamento bancario, baja de las tasas de interés…




En el 2000, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimaba en 80 mil millones de dólares en (10) diez años el monto necesario para garantizar un acceso universal – sí, universal – al agua potable, a una alimentación decente para los niños, a una educación primaria, a los cuidados de salud de base, a los servicios de ginecología. El desafío era entonces el encontrar 800 mil millones de dólares en total… No los encontramos, y las condiciones de vida de millares de personas continúan deteriorándose.La brutal alza de los precios de los alimentos, debida en gran parte al desarrollo de la producción de agro-combustibles, sumió en la pobreza absoluta a decenas de millones de habitantes de Africa, de América Latina y de Asia. Protestas y desórdenes causados por el hambre han estallado en Haití, en Egipto, en Costa de Marfil, en Senegal, en Camerún, en Burkina Faso… Y eso es sólo el comienzo.




En vez de acercarnos a los Objetivos del Milenio para el desarrollo, bastante modestos, nos estamos alejando a todo vapor. La crisis bancaria actual va a costar un millón de millones de dólares y prueba que fue la voluntad política la que faltó cuando se trató de reunir los 800 mil millones propuestos por las Naciones Unidas para garantizar ciertos derechos humanos elementales. Estamos frente a una violación flagrante de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de muchos otros textos internacionales vinculantes. Es intolerable e imperdonable. Y es la lógica misma del modelo económico lo que está en juego.




Traducido por Paulino Nuñez Enlace con el articulo en francés: Banquiers sauvés, droits humains sacrifiés 1. Ver « Les faux-semblants de l’aide au développement », Le Monde diplomatique, julio 2005. 2. Comunicado de prensa de la OCDE, 4 abril 2008. 3. En muchos países de América Latina, los bancos y las compañías de seguros, llevan estas operaciones y los fideicomisos bajo el rubro de balance: “Cuentas de Orden”, frecuentemente mucho más voluminosas que la totalidad de los restantes activos y/o pasivos.4. Despacho de AFP : « Los países ricos le reprochan al FMI su ciframiento demasiado severo de la crisis », 10 abril 2008. Eric Toussaint, presidente del CADTM Bélgica (Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, www.cadtm.org ), autor de Banco del Sur y nueva crisis internacional, El Viejo Topo, Mataró, 2008; Abya Yala, Quito, 2008.Damien Millet, portavoz del CADTM Francia, autor de África sin deuda, Icaria, Barcelona, 2008.




Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8722